QUERIDOS REYES MAGOS

Queremos darles gracias por todo el cariño y amor que nos tienen. Por pensar en nosotros, en nuestro bienestar, en que estemos bien, en que no nos falte nada. Queremos darles gracias por querernos.

Gracias por todos los vasos de lechita que nos hacen llegar, no saben ¡cómo la disfrutamos! Por toda la comida, ¡no de un día!, sino la de diario. Porque es por ti que podemos saciar nuestra hambre, y darnos, una que otra vez, un pequeño lujo que millones de niños y niñas en el mundo no tienen: alimento sabroso y calientito.

Gracias por toda la ropa, por los tenis, los zapatos que nos cobijan del frío y del suelo. Quizá para muchos eso no es importante, se da por hecho, pero cuando no lo has tenido, se vuelve algo extraordinario. Y más cuando son de tu medida, cuando son solo par ti.

Gracias por las libretas y las mochilas nuevas de cada año, por estar al pendiente de mi en la escuela, por preguntar cómo estoy y cómo me va. Por buscar para mí la mejor alternativa para que pueda dar el máximo, lo mejor de mí. Si pudieras ver el mundo con mis ojos, sabrías la sensación que se siente ir a la escuela con tus propias cosas, ¡y nuevas! ¿Sabías que algunos sin ti no hubieramos aprendido a leer y sumar nunca? El alcance de tus acciones tiene en nosotros hermosas consecuencias.

Gracias, infinitas, por todos los días de fiesta que compartes conmigo. Porque, aunque no puedes llenar un vacío que llevamos por dentro, el de no tener a nuestra propia familia, nos haces sentir que tenemos una y no nos sentimos solos. Tus sonrisas, tu buen humor, tu ánimo, tus abrazos, tus besos, están en nuestra alma y se quedarán allí por siempre… Y ese es el MÁS GRANDE REGALO.

Ah!!! Y, gracias también por los juguetes y los dulces. Nuestros zapatos ya están en la sala. Y todos estamos ansiosos esperando que se haga de día para poder maravillarnos y gozar y disfrutar con nuestros juguetes. Ahora si nos dormiremos sin angustia, porque sabemos que ya están en camino. Antes de ti la ilusión era vana. Contigo aprendí a creer que todo es posible. Allí arriba, en un lugar del cielo, y aquí abajo, en la tierra, están los reyes magos viéndonos todo el tiempo. Y, ¿por qué son magos? Son magos porque tienen el poder de transformar vidas.

… Junto a los zapatos les dejamos nuestro cariño, nuestro amor, nuestras sonrisas, nuestras carcajadas; nuestros miedos, nuestras tristezas, nuestros dolores; nuestra bendidición y gratitud… Galletitas para Ustedes y agua para el elefante, el camello y el caballo. Y si ves unos ojitos escondidos, ¡no son los míos!, es un angelito travieso que no aguantó las ganas de abrir el regalo primero.

Reyes Muñoz Tónix, SchP

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